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Juan Pablo Roncoroni, Villa Gesell. Tengo varios blogs que versan sobre distintas cosas... la cerveza, el placer de viajar con mi mujer y mis hijos... y otros temas.

sábado, 14 de junio de 2008

Juan De Vega


Corría el año 1996, nosotros recien comenzábamos, pero la vida ya transcurría rápido ; teníamos dos hijos y uno en camino. Estábamos llenos de ilusiones, nuestro negocio era insipiente. El esfuerzo era enorme y la cosecha incierta. Sin embargo  muchas personas nos ayudaron, incluso algunas que ni siquiera nos conocían. Una de esas personas fue Juan de Vega. Juan  pertenece a la tercera  generación de una familia de productores de quesos y leche, que fueron fundadores de la empresa el Amanecer. Juan es sin duda uno de los referentes en la Republica Argentina en lo que a producción de Quesos de alta calidad se refiere. Dicen que por sus venas corría leche en lugar de sangre, porque desde chico siempre estuvo en un tambo y quesería. Tuvo muchos altibajos económicos, pero siempre fue un gran maestro en lo suyo.
Desde 1991, con sus hijos Juan Pedro, Matías y Carolina; y su mujer Mirta, en el parque industrial de Tandil, produce los mejores quesos artesanales de esta cuenca lechera serrana, que es decir los mejores quesos que demanda el mercado internacional. Sin embargo hablar de Juan de Vega limitándolo al mundo lácteo es una injusticia con su personalidad inefable. Siempre nos demostró una honestidad incuestionable, un amor enorme por los suyos y al trabajo, pero sobre todas las cosas lo que más extrañaremos de él es el buen humor. Salvo cuando se enojaba, siempre estaba dispuesto a la broma que nos hacía reír a todos.
            Siempre estuvimos orgullosos de trabajar con los quesos de Produlac, reconocemos que la calidad de nuestras Fondues, y Tablas se basa en la excelencia de los productos de la empresa de Juan de Vega, ya que el 80% de los quesos que utilizamos en El Viejo Hobbit provienen de la misma. Por lo tanto seguirá siendo un honor seguir trabajando con la familia de Vega, y recordar a Juan. Su aporte a nuestro negocio El Viejo Hobbit fue enorme, pero su legado humano aun mayor. Sólo cabe decir: ¡Juan de Vega... Gran amigo, gran maestro quesero!